Hoy en día el automóvil es un utensilio imprescindible para la vida actual que no la podríamos imaginar de otra forma sin él. Se sea propietario, se utilice o no, forma parte intrínseca de la vida cotidiana. Pero no siempre ha sido así. Sus principios, su novedad, su construcción artesanal y por lo tanto su precio, lo hicieron asequible tan sólo a una clase adinerada, o aventurera, con medios para permitirse su snobismo. Los pioneros del automóvil jamás hubiesen podido pensar una imagen del mundo actual con millones de coches circulando por todo el planeta y lamentablemente, como todo exceso, planteando graves problemas de polución ambiental.
A lo largo de la historia del automóvil tan sólo unos pocos modelos, siempre tendentes a favorecer a las clases populares, han dado el definitivo espaldarazo a la popularización del automóvil como una pieza más dentro de nuestra vida habitual. Tenemos como referente histórico el “Ford T”, que con la primera revolución industrial introdujo la fabricación en serie o en cadena. El primer vehículo popular fue el famoso Volkswagen “Escarabajo”, comercializado justo después de la finalización de la segunda guerra mundial. Fue el punto de partida para la aparición del “Renault 4” y el “Citröen 2 CV”. Le siguieron casi simultáneamente el “Mini” inglés que presentaba la novedad del motor transversal delantero. La apuesta de la FIAT fue el popular “SEAT 600” licenciado en España y la NUOVA 500 tan sólo fabricado en Italia. Estos fueron los coches que hicieron posible la socialización del automovilismo.
La liberalización del mercado europeo permite ahora poder disponer de “la pequeña pulga”, como le llamaron los franceses, pues las circunstancias de cerrazón política y comercial de aquellos tiempos hacía casi imposible disponer de un coche de importación y quien, afortunado poseedor por suerte o influencia, de un valioso “permiso de importación” se iba directamente a rentabilizar aquel tesoro para adquirir un coche de postín: Opel Capitán, Mercedes etc. Para disfrute propio o para revender con pingües beneficios. Es por esta razón que muy pocas “pulgas 500” entraron en España.
DANTE GIACOSA
Una de las finalidades del Club es dar a conocer la figura del genial ingeniero Dante Giacosa, proyectista de todos los modelos que abarca el Club, persona que, hasta este momento, no es suficientemente conocida en España. Tiene, por tanto, un alto sentido social reconocerlo ya que tanto en Italia con el CINQUECENTO y en España con el SEISCIENTOS (también proyectado por él) promovió la motorización popular en estos dos países. El Club, dentro de sus posibilidades, realizará los actos públicos de homenaje a esta figura histórica, invitando a personas allegadas y a directivos de la FIAT.